jueves, 26 de marzo de 2020

#YoMeQuedoEnCasa

Día 12 de confinamiento
20:34 horas
Ahora mismo me siento más un prisionero del tiempo que un prisionero del espacio. En unos tiempos oscuros en los que tener perro y tener salud son dos grandes lujos, puedo disfrutar de ambas cosas y acostumbrarme a la vida en casa porque siempre he sido muy de leer y allá donde haya libros y alguna que otra buena película yo seré feliz.
Ahora bien, las ilusiones han quedado congeladas y nadie sabe cuándo podrán volver a tener vida. Este mes de marzo Asly y yo decidimos emprender y gestionar un negocio, el Café-Bar Hawaii (junto a la parada de metro de Villarejo), que necesitaba tiempo y cariño para dar buenos frutos. Nada de eso le podemos otorgar. Abrimos la persiana durante 12 días y después llegó la hora de la responsabilidad, de cerrar antes de que el presidente del Gobierno de España lo ordenara hasta Dios sabe cuando. Sigo ejerciendo de periodista y, a pesar de ello, no encuentro una palabra precisa para explicar tantos sentimientos encontrados. El diccionario vacila y dependiendo de la hora o del día en cuestión me dejo mecer por definiciones tan dispares como ruina económica, relax obligado o esperanza.
Son tiempos extraños, en los que lavarse las manos o quedarse en casa son actos heroicos; aunque nosotros, todos los que estamos respetando el confinamiento porque sabemos que es la manera más rápida de volver a besar y a abrazar a nuestros seres queridos, no seremos los superhéroes de esta función. Quizá seamos pequeños héroes anónimos, como aquella persona que sin conocerte te sonríe en el metro o como aquel que te avisa de que se te ha caído la cartera y con su generosidad te ahorra el mayor disgusto del mes. Pero cuidado con la egolatría y con la vanidad, que son malas compañeras de baile. Los superhéroes, los verdaderos soldados que ahora mismo pelean en el campo de batalla contra un enemigo invisible e implacable, son los médicos y enfermeros que ponen su tiempo y su salud al servicio de todos, que salvan vidas a diario a pesar de que existe el riesgo de que la que llegue a su fin sea la suya. No ven a sus familias, no comen a su hora ni tienen tiempo para pararse a pensar si los Juegos Olímpicos estarán mejor ubicados en el 2020 o en el 2021. Para ellos es nuestro aplauso diario a las 20:00 horas CON TODO EL MERECIMIENTO DEL MUNDO. Será bueno no olvidarlo cuando acabe esta crisis.
Mientras llega ese momento queda la angustia de no saber cuando acabará esta pesadilla, en la que las cifras que ofrece la TV rara vez son buenas y en la que salir a la calle viene a ser como un gesto de traición a la patria. Este martes tuve que hacerlo. Cogí mi moto por un motivo de fuerza mayor y regresé a casa con Asly y con Chester lo más rápido que pude. Me sentí observado, vigilado, como si estuviera cometiendo un acto vandálico aunque mi viaje de Armilla a Granada estuviese perfectamente justificado. Son tiempos de psicosis. De incertidumbres. De calles vacías, cines cerrados y conciertos cancelados. El sol saldrá de nuevo, pero antes deberemos demostrar nuestra fortaleza y dejar que fluya la solidaridad. Porque solo dando lo mejor de nosotros mismos ayudaremos a solucionar un drama que no hemos creado, pero que nos tiene atrapados. Quedémonos en casa. Prescindamos de cualquier salida innecesaria y guardemos nuestras muestras de cariño unos pocos días más. Cuidemos lo que es nuestro, disfrutemos de la cultura que tenemos por casa y seguro que más pronto que tarde podremos volver a abrir el Whatsapp para escribirnos aquello de "a la tarde nos vemos, que tengo muchas cosas que contarte antes de llegar a... [añadir aquí tu lugar favorito]".

martes, 31 de diciembre de 2019

25 razones por las que ha merecido la pena vivir en un contaminante 2019

Y se va. El 2019 también se va. Se marcha como ya hicieron muchos otros antes que él y nos abandona con la sensación de que, en general, podría haber sido mejor. Y lo podría haber sido porque ningún niño merece un trágico final como el del pequeño Julen. Igual que la ciudadanía española no merecía una repetición electoral ni tampoco creo que miles de especies de animales merezcan extinguirse por el capricho de la especie humana.

Y es que, para que esconderlo, como raza hemos dejado mucho que desear este año. Lo hemos hecho cuando no hemos apretado lo suficiente a nuestros gobernantes para proteger a los migrantes, que son los que más sufren cuando tienen que dejar atrás su tierra a causa del hambre o las guerras. Lo han hecho miles (o millones) de señores y señoras que han gastado más tiempo en criticar a Greta Thumberg que en proponer medidas para proteger el planeta de la devastación. Si los que tanto critican a la activista hubieran gastado la mitad de sus fuerzas en exigir billetes de tren más económicos (por aquello de volar menos y reducir el calentamiento global), en reciclar más o en exigir responsabilidades a los políticos que fracasaron a la hora de impulsar medidas 'verdes' en la COP 25 otro gallo hubiera cantado. Pero en este 2019 cada uno ha ido a lo suyo. El procés, el Brexit, la separación de Castilla y de León... Hemos escuchado la palabra independencia más de lo deseado y han pervertido el uso de la palabra libertad en un año en el que se nos fueron grandes como Camilo Sesto, Eduardo Gómez o Blanca Fernández Ochoa.

Por fortuna, la cultura nos volvió a acompañar y aquí están 25 buenas razones por las que (a mi juicio) ha merecido la pena vivir en 2019:

DOCE PELÍCULAS

1- Mientras dure la guerra
















2- Parásitos

3- Toy Story 4

4- Racing Extinction
5- Padre no hay más que uno
6- Diecisiete
7- Dios mío, pero que te hemos hecho... ahora
8- Joker
9- Dolor y gloria
10- Erase una vez en Hollywood
11- Last Christmas
12- Los Dos Papas

DOCE CANCIONES

13-Mi persona favorita (Alejandro Sanz)

14- Contando Lunares (Don Patricio ft Cruz Cafuné)

15- Reina (Miss Cafeína)

16- Fuego (Estopa) 
17- Grande (Nach)
18- Yo x Ti, Tú x mi (Ozuna, Rosalía)
19- Qué bonito es querer (Manuel Carrasco)
20- A dónde vamos (Morat)
21- Merlí (Miss Cafeína)
22- Con Calma (Daddy Yankee)
23- Los Dos lados del talón (Nach)
24- Oh Long Johnson (Miss Cafeína)


UN LIBRO

25- El director (de David Jiménez) nos cuenta secretos e intrigas de la prensa que ningún otro ex director de un diario español tan importante como EL MUNDO se había atrevido a exponer con anterioridad. Imprescindible.



domingo, 6 de enero de 2019

25 razones por las que ha merecido la pena vivir en 2018

Con algo de retraso respecto a lo habitual, pongo las recomendaciones de un 2018 que ha sido frenético. A este blog le ha salido un hermano viajero (El Placer de viajar) y al mundo le ha seguido sobrando lo mismo de siempre: odio, egoísmo, fanatismos, guerras, etc...

Pero como los humanos también tenemos nuestra parte buena acá van los 25 productos culturales (12 pelis, 12 canciones y un libro) que más disfruté durante el último año. ¿Coinciden con vuestras preferencias?

Doce pelis

1. TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS 

















2. JURASSIC WORLD 2
















3. EL AVISO
















4. Contratiempo
5. Los archivos del pentágono
6. Amor a medianoche
7. La forma del agua
8. El Reino
9. Campeones
10. Todos lo saben
11. La sombra de la ley
12. Que baje Dios y lo vea

Doce canciones


13. El Patio (Pablo López)
















14. Nadie pudo volar (La casa azul)
















15. Lo malo (Aitana/Ana Guerra)


16. No vaya a ser (Pablo Alborán)
17. La cintura (Álvaro Soler)
18. Ni la hora (Ana Guerra ft Juan Magan)
19. Amar el conflicto (Viva Suecia)
20. Amor a distancia (Andy & Lucas)
21. Echame la culpa (Luis Fonsi ft Demi Lovato)
22. Hale Bopp (Carlos Sadness)
23. Dieciocho (Dani Martín)
24. Malamente (Rosalía)

Y un libro

25. Oceáno África (de Xavi Aldekoa): No es de este 2018 pero es un libro imprescindible de un excelente periodista y de una excelente persona que estoy seguro de que os sorprenderá, os abrirá los ojos y os cambiará la perspectiva que tenéis de África, sea cual sea.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Pasito a pasito, suave suavecito, el 2017 nos deja poquito a poquito

Se acaba un 2017 intenso, repleto de buenos y malos momentos. Los mejores, más allá de que el Karma castigara a Manel Navarro en Eurovisión durante una de las noches tuiteras más memorables de la historia, se concentran en los viajes que he hecho este año. Si por viajar, igual que por comprar el periódico o abrazar a una persona que quieres, hubiera que pagar el valor real de la experiencia nadie se lo podría permitir. Es por eso que para el año que entra os recomiendo viajar mucho, leer mucho y abrazar mucho a las personas que queréis. Y si, por la maldita distancia, no podéis abrazar no olvidéis recordarselo de vez en cuando.
De lo malo, lo peor fue tener que decir adiós a gente muy valiosa. Se nos fue Chiquito de la calzada, uno de los mejores humoristas que ha parido Andalucía. También se marchó, demasiado joven, mi amigo Paco Pedrosa, que vivió su vida al máximo pero ojalá que su viaje a la India junto a varios misioneros de la Fundación Vicente Ferrer hubiese acabado con un feliz vuelo de regreso a casa. Desgraciadamente en agosto también tuvimos que soportar el azote del terrorismo yihadista con un atentado en Barcelona que destrozó 16 vidas. Las de los terroristas ya estaban destrozadas antes de que cometieran esa atrocidad así que cabe preguntarse en qué falla la sociedad para que jóvenes nacidos y/o criados en Europa vendan su alma a un demonio autoproclamado Estado Islámico. También hubo que lamentar demasiadas muertes a causa de la violencia machista (ojalá que #NiUnaMás), demasiadas muertes en el Mediterráneo (ojalá unos políticos a la altura del problema) y demasiadas injusticias en países que parecen abandonados a su suerte por esos organismos internacionales que estudiamos en tantas carreras universitarias y cuya ayuda no llega a la gente de Yemen, Venezuela, Libia, Somalia, Myanmar y un largo (y doloroso) etcétera.

Por suerte, en este 2017 que ahora nos abandona no ha faltado la cultura. Muchos de nuestros mejores momentos los hemos vivido delante de una pantalla, escuchando música en cientos de lugares diferentes o con un libro en la mano. Es por eso que, para quién le interese, un año más vuelvo a compartir 25 razones por las que ha merecido la pena vivir en 2017. Doce pelis, doce canciones y un libro que yo creo que merece la pena ver/escuchar/leer si aún no lo habéis hecho. Qué disfrutéis las recomendaciones y ojalá volvamos a leernos en 2018.

1. LA LA LAND

2.  LA LLAMADA




3. EL GRAN SHOWMAN




4. LOGAN




5. EL CÍRCULO




6. MADRE!




7. TADEO JONES 2




8. PASSENGERS





9. TRANSPOTTING 2


10. TU MEJOR AMIGO


11. EL CIUDADANO ILUSTRE




12. COCO




Canciones

13. Something Just like this (The Chainsmokers and Coldplay)

14. Amor con hielo (Morat)



15. Despacito (Luis Fonsi)


16. Sirenas (Taburete)


17. Si esto es Fe (Macarena García)


18. Yo contigo, tú conmigo (Morat Ft Álvaro Soler)

19. Malibu (Miley Cirus)


20. Perro Fiel (Shakira Ft Nicky Jam)

21. La Llamada (Leiva)


22. No vaya a ser (Pablo Alborán)


23. La isla del amor (Demarco)


24. All Falls Down



Libro
25. W de Wikileaks (de Bruno Cardeñosa)





viernes, 29 de septiembre de 2017

Sobre el 'procés'

He leído este artículo sobre la fractura social que está generando el llamado "procés" en Cataluña y es inevitable pensar que éste es un mal endémico de todo acto insolidario, porque los nacionalismos no son otra cosa que un movimiento político insolidario en el que una parte de la sociedad se aísla de otra con la intención de obtener un beneficio que se le negará a la otra parte.
Como se muestra en el artículo los nacionalismos no unen, separan. Y no crean empleos, sino que los destruyen y con ellos las vidas de personas que han tenido que abandonarlos por sus creencias políticas. En los fascismos también se pueden humillar a los ciudadanos por sus creencias políticas pero los cabecillas del procés están dibujando el escenario del revés: los fascistas son los ciudadanos del "opresor estado español" que básicamente quieren que se cumpla la ley, porque un estado en el que se incumple la misma es un estado anárquico en el que impera la ley del más fuerte y no hay espacio para el crecimiento económico y social de las minorías.

De todo lo que está sucediendo en Cataluña lo que más me está sorprendiendo no es la llegada del barco de Piolín ni los vaivenes políticos de determinados partidos políticos, sino la (exitosa) manipulación a la que los líderes de este movimiento independentista han sometido a sus simpatizantes. Y es que no se entiende que en la comunidad con más corrupción de España con casos tan graves como el del 3%, el de la familia Pujol, el Caso Palau o la Trama Pretoria se siga de la forma en la que se hace a algunos de los responsables de los cierres de plantas en hospitales catalanes o de que las empresas prefieran irse de Cataluña antes que instalarse allí (405 han salido en el primer semestre del año, convirtiendo a la comunidad en la nº1 en fuga de empresas).

Entre los cabecillas de este proceso hay dos políticos que, seguramente, por sí solos no habrían conseguido ganar tantos adeptos a esta causa. Me refiero, lógicamente, a Carles Puigdemont y a Gabriel Rufián. El primero, un alumno aventajado de Mas, es solo una cara amable que se ha hecho fuerte electoralmente en las zonas con mayor tradición independentista de Cataluña. Puigdemont, que en 2014 votó en contra del referendum de autodeterminación del Kurdistán, ahora dice que sí está a favor de todos los referendums de autodeterminación de los pueblos y, además, también reconoció en el programa Salvados que, aunque para renovar TV3 es necesario el apoyo de 92 diputados, para crear un referendum independentista a él le había bastado con 72 porque "era el único camino".

La ilegalidad de este referendum, decidida por jueces y no por el gobierno de turno, lo haría inviable en una sociedad democrática pero Puigdemont y sus amigos se aferran a un lema propagandístico que les funciona muy bien: el 'Votarem'. Internacionalmente ya han sido varios los países u organismos que han manifestado que en España ninguna comunidad puede saltarse la ley a su antojo, aunque Gabriel Rufián le da la vuelta a la tortilla y ha afirmado recientemente que entidades supranacionales como "Assange o Varoufakis" están a favor del derecho a decidir el 1 de octubre. Rufián, convertido en bufón de la corte, es capaz de echar la culpa al "opresor estado español" de la incautación de papeletas ilegales, que no fue ni mucho menos ordenada por Mariano Rajoy sino por el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona. En el lado opuesto de la moneda están los dos tiburones políticos que han logrado tapar las carencias de Puigdemont y de Rufián. Me refiero, lógicamente, a Artur Mas y a Oriol Junqueras. Con una oratoria admirable y un discurso lleno de mentiras y medias verdades, se han dibujado como víctimas de un conflicto que ellos mismos han creado. Cataluña y España funcionan mejor unidas -en mi opinión- pero ellos han convertido el "España nos roba" en un dogma y saben perfectamente cuando tienen que estar serios y cuando tienen que reír en las entrevistas para cautivar el corazón de los espectadores.

El grado de manipulación al que han sometido a sus ciudadanos con sus explicaciones repletas de mentiras y medias verdades ha generado situaciones dantescas, como el hecho de que "manifestantes en favor de la democracia" actúen contra los intereses de la Policía o de la Guardia Civil y que haya gente, busquen los vídeos porque los encontrarán, que crea que una Cataluña 'Lliure' puede ser decisión de tres o cuatro. Es más, si hay gente que cree que en una Cataluña independiente no habría atentados como el perpetrado en Agosto por el Estado Islámico (que la hay) es síntoma de que el lavado de cerebro que plantean Mas y Junqueras está funcionando a las mil maravillas.

Dicho esto, mi opinión sobre lo que debería suceder en los próximos días por el bien de todos es la siguiente:

-¿Qué se debería hacer? 
En mi opinión hablar y no ir en contra de la ley. Suavizar la tensión que existe en estos momentos. Que los políticos que gobiernan Cataluña y España demuestren que no son tan mediocres de agravar un conflicto que no debería existir.
-¿Y si la única solución que plantean los políticos catalanes son las urnas? Me parecería perfecto. Deberían convocar unas elecciones legales y si las ganan por mayoría absoluta, yo -si dependiera de mí- organizaría un referendum legal para que los catalanes voten SI o NO acerca de su independencia. Si también ganase el SI, preguntaría (mediante otro referendum legal) a la otra parte afectada por esta cuestión, que es el resto de España, si quiere cambiar la constitución y que Cataluña deje de formar parte del estado español. Si en las urnas gana el SI y el SI no veo el problema en que Cataluña sea independiente. Pero si gana el NO los que han montado este chiringuito deberían comprometerse a aceptar lo que dice la ley, lo que dice la ciudadanía y ponerse a trabajar por los catalanes como creo que no lo han hecho hasta ahora.

sábado, 31 de diciembre de 2016

25 razones por las que ha merecido la pena vivir en 2016

Acaba un 2016 en el que las pérdidas de famosos han sido numerosas y desafortunadamente los conflictos bélicos también.
Leonard Cohen, Prince, Alan Rickman, George Michael, Carrie Fisher... La lista de pérdidas ha dado miedo.
En política internacional atentados como los perpetrados en Alemania, Irak, Siria, Afganistán, Nigeria, Somalia han ensombrecido un año en el que las FARC y el Gobierno de Colombia han sellado la paz (algo es algo).
En política nacional las elecciones del 26J acabaron exactamente igual que las del 20D: con el PP ganando, el PSOE de Pedro Sánchez consiguiendo los peores resultados de su historia, PODEMOS sin poder dar el sorpasso y Cs como cuarta fuerza política. Finalmente, el PSOE se abstuvo por el bien general para que el PP (con apoyo de Cs) pueda gobernar el país en minoría durante los próximos 4 años. Este movimiento cada uno lo interpretó como supo, como pudo o como quiso.
En política internacional Trump derrotó a Hillary y a las encuestas y se convirtió en el nuevo presidente de los Estados Desunidos de América. Si es tan odioso como parecía en campaña solo el tiempo lo dirá. También hubo que lamentar el fallecimientos de Fidel Castro y la continuación de Guerras como las de Siria o Yemen, que acaban matando a miles de ciudadanos cada año que pasa y engordando el problema de los refugiados, esas personas que solo quieren vivir en paz pero a los que el mundo (y especialmente la UE) les da la espalda.
Deportivamente el Real Madrid ganó la undécima, el Barça de Luis Enrique repitió como campeón de liga y Copa, Portugal sorprendió al llevarse la Eurocopa y en los JJOO pudimos disfrutar -por última vez- del espectáculo que supone ver competir al tiburón Michael Phellps o al rayo Ussain Bolt. Posiblemente no volvamos a ver a ningún nadador ni a ningún atleta mejor que ellos a lo largo de nuestra vida.
En lo personal los viajes a Cáceres, a las Baleares, a BCN, a Cadaqués y mi última escapada a Málaga me aportaron mucho.
Esperemos que el 2017 sea mejor en todos los aspectos. Que haya más acuerdos y menos guerras. Más refugios y menos refugiados. Más amor y menos odio. Toca luchar por ello

BONUS TRACK: Como de costumbre acabo mi resumen del año con 25 razones por las que ha merecido la pena vivir en él:

Doce películas

1. La llegada

2. Astral



3. Mandarinas


4. La Habitación


5. Truman


6. Los principios del cuidado



7. La correspondencia



8. Ahora me ves 2


9. Julieta



10. Kiki: El amor se hace



11. La visita



12. Mascotas



Doce canciones

13. Duele el corazón

14. Cómo te atreves

15. Sorry

16. Capitán

17. Las ganas

18. La bicicleta

19. Faded

20. Mira como vuelo

21. This one is for you

22. Antes que no

23. Hasta el amanecer

24. Incendios


Un libro

25. El lugar más feliz del mundo (David Jiménez, 2013)

viernes, 11 de noviembre de 2016

Historia e histeria en EEUU



Ganó Donald Trump las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos cuando las encuestas señalaban a Hillary como la gran favorita para acomodarse en la Casablanca. Hasta Europa nos ha llegado la imagen de un Donald Trump que es un empresario rico, machista, mentiroso, grosero y racista. Ha sido mucho más agresivo que su rival demócrata y la jugada le ha salido bien. Pero si Trump es tan odioso, ¿hay 58 millones de hombres blancos idiotas en USA que lo han hecho presidente con su voto? No sé si hay tantos idiotas, pero sí que estoy convencido -y a los datos me remito- de que Trump no solo es el nuevo presidente de los Estados Unidos de América por el voto del hombre blanco de clase media sino que también ha logrado apoyos de otros sectores y ha generado una corriente anti-Clinton que quizá no le haya hecho ganar votos pero sí que ha frenado a su rival.

Así pues, voy a explicar en este artículo mi punto de vista sobre cómo ha llegado este señor a donde ha llegado y qué es lo que cabe esperar a partir de ahora. En primer lugar, USA es un país tan fragmentado que en cada estado se libra una batalla de proporciones épicas. Es difícil que en uno de los cinco países más grandes del mundo el pensamiento sea homogéneo. No obstante, una de las razones más poderosas por las que ha ganado Trump es la siguiente: no ha encontrado en Hillary Clinton una rival a su altura. Hillary está muy bien formada, se preparó mejor los debates y no ha soltado tantas bravuconerías en campaña pero muchos norteamericanos no confían en ella por:
1) Ser la esposa de quién es (Bill Clinton)
2) Porque en USA se tiene la sensación (intuyo que cierta) de que ella es amiga de las élites, está rodeada de gente poderosa, que ha creado el sistema actual y quiere que perdure. Para muchos norteamericanos votarla a ella sería como votar a un estereotipo, a una marioneta.
3) No ha generado la suficiente ilusión
4) El problema de las escuchas y su mala relación con el FBI
5) La sombra de Bernie Sanders ha sido MUY alargada. Muchos de los simpatizantes del hombre que quería ser el candidato democrata para la Casablanca prefirieron la abstención antes que "votar con la nariz tapada". Ha habido un movimiento pro-Sanders muy importante en EEUU y se tiene la sensación de que Hillary ganó las primarias injustamente, porque (su campaña) tenía más dinero, más tráfico de influencias o ambas cosas. Hombres, mujeres, viejos, jóvenes...Sanders despertó mucha ilusión en muchos estadounidenses que Hillary Clinton no supo rescatar a tiempo. Muchos de ellos le negaron su apoyo el martes y se quedaron en casa o bien asistieron a los colegios e iglesias electorales para apoyar las candidaturas del Partido Libertario o del Partido Verde, que con menos merchandising que los Democratas y Repúblicanos consiguieron reunir un buen número de votos: 4 millones en el caso del libertario Gary Johnson (3% del total) y casi 1.200.000 en el caso de la ecologista Jill Stein (un 1% del total).

Trump hizo la campaña que quería. Debilitó a su oponente y le prometió al pueblo lo que el pueblo deseaba oír: que va a volver a hacer grande a América otra vez. Es populista sí, pero en Estados Unidos la ciudadanía es muy especial. Ese señor hecho a sí mismo, ese señor que promete coser a impuestos a las empresas extranjeras para que muchas de ellas se vayan y se creen nuevos empleos de estadounidenses y para estadounidenses, esas ganas de olvidarse de controlar el mundo y cerrarse en sí mismo. Trump no quiere saber nada de la Guerra de Siria pero quiere aumentar los gastos militares (o eso dijo en campaña) para que el pueblo se sienta más seguro. Y es que no es un tema tabú éste de la seguridad, pues en EEUU gran parte de la población tiene un arma en casa "por lo que pueda pasar". Para terminar con el comentario sobre por qué Trump ha ganado más allá de seducir al hombre blanco, obrero y de los lugares más rurales del país es curioso pensar en este dato: el magnate inmobiliario consiguió el 8% del voto negro, el 28% del voto hispano y el apoyo del 42% de las mujeres. ¿No se supone que estamos hablando de un político racista, machista y despreciable?

Una vez llegados a este punto cabe preguntarse si ha llegado el apocalipsis. Y creo que hay motivos para la esperanza. Trump es un hombre de negocios, ha hecho una fortuna porque ha tratado con mucha gente y ha logrado el apoyo de importantes aliados. Ningún hombre crea riqueza de la nada. Ninguno. Además, este señor -y su comportamiento- es muy conocido en Estados Unidos. La fama de Trump no nació ayer, aunque en Europa (o en España) nos pueda parecer que sí. Ha hecho cameos en series como El Principe de Bel Air, en películas como Solo en casa 2, escribió un famoso reality show y un libro llamado 'Piensa a lo grande y patea culos en los negocios en la vida'.

En cuanto ha conseguido su objetivo (ganar las elecciones) Trump ha pasado de ser un provocador a ser un señor conciliador. Dice que quiere contar con Obama, que admira cosas de Hillary Clinton y que él no va contra nadie, sino a favor de (los Estados Unidos). Se supone que va a construir un muro y que lo va a pagar México pero, ¿estará el gobierno mexicano por la labor? Mucha gente se escandaliza por estas declaraciones (conste que a mí también me parecen lamentables) pero ya existen muros entre EEUU y México (ver el XL El Semanal del domingo 16 de octubre) y los países europeos, autoproclamados guardianes de la sensatez y de la verdad absoluta, han construido muros y han pagado vallas para que las personas que huyen de la guerra y de la miseria en sus países de origen no tengan la oportunidad de prosperar en Europa. A Trump no parece que le gusten mucho los niños ni los medios de comunicación pero tendrá que saber tratarlos para permanecer en la Casablanca después del 2020. Y en el peor de los casos, suponiendo que su mandato sea una catástrofe de proporciones bíblicas, piensen en positivo. Siempre podremos confiar en que Lisa Simpson saque a los norteamericanos del lío en el que se han metido.

sábado, 8 de octubre de 2016

4 8 15 16 23 42

Los números. ¿Qué carajo significaban esos números? Pues creo que se me ha olvidado. Y es que este año ha sido el 12º aniversario del estreno en España de la serie que cambió el mundo de las series: Lost. Y 12 años son muchos años.

Pongámonos en situación. En España creo que sinceramente se ha hecho mucha ficción de calidad y en los años 90 estábamos enganchados a Farmacia de Guardia o a Verano Azul (repuesta 2.437 veces) o a Periodistas o a Policías o a Al salir de clase o a Compañeros o quizá a todas ellas. Guardo un vago recuerdo de Sensación de vivir porque T5 la emitía a un horario demasiado tempranero mientras Malcolm y The Simpsons eran una compañía frecuente para aquellos que veíamos Desesperado Club Social pero poco más.

Ahora bien, en 2004 llegó Lost y el mundo de las series cambió por completo. La ficción nacional pasó a tener un papel secundario en nuestras vidas y la frase "¿Has visto...?" se convirtió en Trending Topic en la vida de los jóvenes españoles.

Pero, ¿por qué digo que fue Lost la que cambió la historia? Pues sencillo: porque fue la que abrió la puerta a los demás. Las aventuras y desventuras en una isla aparentemente desierta de los 72 supervivientes del vuelo Oceanic 815 nos mantuvieron durante meses aferrados al sillón, con la boca abierta y con la cabeza pensando. Las tres primeras temporadas de la serie son una maravilla y nos invitan a pensar cuan cerca se quedó JJ Abrams de alcanzar la perfección.

Fuente: Lostpedia

Lo que les sucedió a Jack, Kate, Sawyer, Locke y compañía lógicamente no podía pasar desapercibido para una generación que necesitaba nuevos estímulos más allá de los que puedan ofrecer el alcohol y el botellón, dos de los pequeños grandes males de nuestro tiempo (depende de con qué los compares). La cuestión es que Lost fue la primera y luego comenzaron a llover más series como por arte de magia: HIMYM, Heroes, Big Bang Theory, Dos hombres y medio, Breaking Bad...

En esto de las series yo siempre he ido con retraso porque soy más de cine pero me da la sensación de que a día de hoy (8 de octubre de 2016) la calidad de las series norteamericanas está muy sobrevalorada. Por ejemplo: Como conocí a vuestra madre es considerada por muchos la mejor comedia americana desde Friends...¿Se imaginan HIMYM sin Barney Steanson? La serie no es una serie como tal, es una sucesión de gags de un personaje carismático y ocurrente que deja a sus compañeros de reparto a la altura del betún. Empecé la serie hace unos cinco años y aún sigo atrapado en la séptima temporada, y es que si Ted hubiera encontrado a su amor en la cuarta o en la quinta tampoco habría pasado absolutamente nada.

Big Bang Theory, otra que es aclamada por miles de fans, particularmente viene a ser lo mismo que Saber y ganar: un buen entretenimiento si terminas de comer más tarde de lo que tenías previsto. Igual que 2 hombres y medio. ¿Se pueden ver? Sí, con gran facilidad. ¿Son series realmente brillantes? Siguiente pregunta por favor.

Como digo, habitualmente voy atrasado en esto de las series y con la llegada de Netflix a España este verano quise ver un par de ellas recientes para ponerme más o menos al día: Scream y The Getdown. La primera de ellas es lo mismo que ver las pelis pero divididas en capítulos de 45 minutos y enmarcadas en el contexto actual, lo cual le quita brillantez a la trama porque para conocer a chavales que ven vídeos de Youtube y comparten contenidos por FB no me hace falta ver ninguna serie. En el caso de The GetDown priman los fuegos artificiales pero chicha, lo que se dice chicha, hay bien poca. El trailer de 2 minutos es igual de bueno (o más) que los seis capítulos que han llegado a nuestro país.

Habrá quien me critique por no haber hablado de las 3 'giocondas' de nuestro tiempo, las 3 grandes series que (casi) todo seriéfilo ama con locura y es capaz de defender hasta la muerte.
'The Sopranos': ¿Qué un mafioso puede tener sentimientos? Que novedad. ¿Y una familia a la que defender? Me descubro ante la brillantez de la idea. Nótese la ironía al hablar de una serie correcta, con unos diálogos correctos y un James Gandolfini bastante inspirado metiéndose en la piel de Tony Soprano. No pasé de la primera temporada porque de series normales está la TV llena y perdónenme la osadía pero cuando veo una serie quiero sentir ese cosquilleo que sentía cuando aparecían los títulos de crédito de Lost y no podía aguantar la tentación de ver el siguiente capítulo. No digo que Los Soprano sea mala, pero tampoco es tan buena.
Juego de Tronos: La serie más sobrevalorada de la historia. No le perdoné que me robara 20 horas de mi vida (las dos primeras temporadas son tremendamente aburridas) y dejé de verla antes de que todos los personajes empezaran a palmarla para recogijo de la audiencia. Muchos de los que la aplauden son los que luego critican que el cine español tiene muchas tetas y culos. ¿Acaso lo que hacían Daenerys Targarian y Khal Drogo eran mantener conversaciones trascendentes sobre el sentido de la vida? Pues no, eso es más probable que lo hiciera Tyron Lanister con alguna de las prostitutas con las que disfrutaba. Game of Thrones es "la serie" y yo añadiría "la serie a la que si le doy un 4 estoy siendo demasiado generoso".
Breaking Bad: La mejor de las tres. No cambia la historia de las series por muchos Emmy que haya ganado pero cambió (merecidamente) la vida de Bryan Cranston y Aaron Paul, que tampoco está mal. Diálogos ocurrentes, situaciones inesperadas, planos verdaderamente currados...y muchos problemas sentimentales. La serie para mí merecería un 7 (esta sí la estoy viendo entera) pero si quieren le regalo el 8 porque Saul me cae de lujo. Pero con un 8 no puedes ser la mejor serie de la historia. Breaking Bad mola pero la ficción norteamericana se ha atascado mientras que Walter White se dedica a fabricar meta con su colega Jessie.

Dicho esto, dejo un resumen de mi opinión por si os apetece extraer conclusiones: Las series norteamericanas están sobrevaloradas. Mucho héroe (como en el cine), mucho remake (como en el cine) y comedias bastante insustanciales. Ni las 'series reinas' han logrado atraparme como lo hicieron  en su día Sayid, Desmond o Hugo. Si el nivel de esta mierda sigue siendo así de bajo creo que seguiré siéndole fiel a la ficción patria de por vida.

PD. Este mes me acabo Breaking Bad y empezaré Gotham y quizá Narcos o House of cards. ¿Conseguirá alguna de estas tres que me coma mis palabras?